Sé que llegas antes de tiempo, aunque para mi esta hora ya la tenías programada. No sé exactamente qué decirte, ya que durante años pensé que nunca llegarías. Tu recuerdo me aterraba y prefería guardarte para las noches donde me sentía absolutamente solo, y obtener tu consuelo porque al final a ti siempre te he importado. Quería que llegaras tarde, o que postergaras indefinidamente tu visita. Ahora estás aquí y no tengo más opción que dejarte entrar, quédate cuanto quieras.

¿Es verdad que me observabas todo el tiempo? o quizá me dejabas vivir a mi manera esperando el momento justo en el que podrías aparecer. No me arrepiento del tiempo sin ti, ni de todo lo que hice o dejé de hacer en tu ausencia. La verdad es que no quería que vinieras. Sí, estoy siendo de lo mas honesto, pues creo eres inmune a mis palabras, a mis pensamientos y a lo que pueda sentir por ti. No, no te odio, pero tampoco te tengo un gran aprecio. Al final uno tiene que resignarse a tu compañía, ¿no? Sé que al final acabas arruinando la vida de quien se cruza en tu camino. ¿o tu te cruzas en el de ellos? Vaya, mírame hablando contigo de esta manera, como si el tiempo no hubiera pasado, como si no fuera una más de tus víctimas. ¿no vas a pasar? ¿te quedarás en el umbral de la puerta hasta el final? Bueno, es tu decisión, mi opinión desde ahora no cuenta. ¿acaso te importa? No sabes cuánto desee que no llegaras, aunque el dolor fuera insoportable y tú fueras el único paliativo. No traes la cura contigo, pues quizás puedas mitigar el dolor, pero sé que tienes una única manera de hacerlo y es por eso por lo que quería mantenerte fuera de mi vida. No me haces bien, tú lo sabes. Sin embargo, te necesito. Sí, te necesito y siempre me costó aceptarlo. Sabia que podía hacerte venir en cualquier momento si tomaba la salida fácil. La verdad es que esa decisión, aunque para algunos es sencilla, para mí no lo era. ¿Cómo querías que dejara todo por ti? Al final ibas a llegar para cumplir tu propósito y una vez realizado irte y continuar eso que llamas tu destino: tu único propósito en este mundo. Puedes creer que tu trabajo hace algún bien, pero a mi me haces mal, y lo que es peor, lastimas a todos los que me rodean, a esas personas que todavía me quieren. ¿tú me quieres? Al menos sé que has venido por mí, algo de cariño tiene que haber en ese acto. Al menos sé que tú te ocuparas de mí, y que ya no seré una carga para nadie más. Al final no te quedas, y yo tampoco. Nos vamos juntos, pues ya no tengo nada qué hacer aquí. ¿es por eso por lo que no entrabas? Ahora entiendo, pero ¿adónde vamos? ¿existe un cielo? ¿un infierno? ¿la nada?

Vámonos.

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