Diagnóstico.

Sam no estaba seguro de si era una señal maravillosa o el presagio de un desastre, pero sí sabía que su concepción de la realidad había experimentado una extraña metamorfosis. Desde que era niño tenía una imaginación desbordante e intransigeante. Tomaba sus figuras de acción y juguetes y les creaba diferentes personalidades en situaciones distintas. [...]