Un hombre afortunado.

Llevaba un hacha en la mano, vestía el uniforme de trabajo de todos los días, pantalones de mezclilla, zapatos negros y una camisa con el logo de la empresa estampado en el bolsillo de enfrente junto a su nombre y su puesto: “Director General”. Se había despertado a la misma hora de siempre, con el tiempo justo para cambiarse y tomar el desayuno antes de salir hacia el trabajo. Los testigos que lo vieron pasar por la avenida Berthelot ese día por la mañana aseguraban no haber visto nada inusual. Los buenos días y la sonrisa franca de siempre. Nadie notó que llevaba un hacha en la mano, y tampoco creyeron lo que poco después había hecho con ella. Tampoco él sabía de lo que sería capaz de hacer. Una decisión no premeditada, un simple y estúpido impulso, diría a su abogado. Va a ser muy complicado sacarte de esta, no puedo prometerte nada, lo que acabas de hacer es muy grave.

La verdad es que fue una decisión consiente. Le había dado vueltas a la idea una y otra vez es su cabeza. Desde aquella tarde en que entró en su despacho un deleznable sujeto con sus dos guardaespaldas. Tengo una cita con el director general, le había dicho a la recepcionista ese hombre con gafas, camisa blanca impecable y un perfume que poco oculataba el olor a tabaco. La cita no existía, pero la empleada, a causa del nerviosismo, lo dejó pasar a la sala de espera. Entró directamente al despacho, sin tocar la puerta, se sentó y le dirigió la mirada y un saludo, como si se conocieran.

—Tú no me conoces, no todavía—le dijo—,pero yo sí te conozco. Así que no me voy a andar con rodeos, pues al final así deben hacerse los negocios, ¿no?

No supo qué decir. Las palabras no le salían, pues se había paralizado al ver el arma que había desenfundado y dejado en la mesa al sentarse.

—Nunca se puede prever en su totalidad las grandes o pequeñas crisis—decía mirando hacia la ventana—. Mi negocio está pasando por uno de esos momentos imprevisibles, y necesito financiamiento. Así que te tengo una propuesta, pues tu negocio va bien y el mío está pasando por una racha difícil.

—¿De qué se trata? —la voz por fin le salió, entrecortada.

— Protección—dijo. —Tienes un buen negocio, una casa lujosa, una esposa y dos hijos. Uno debe andarse con cuidado, pues no quisieras que algo le pasara a tu familia. Por una cantidad adaptada a los riesgos que conlleva proteger a un cliente como tú, puedes vivir una vida tranquila.

No era una propuesta de negocio, era un chantaje, una amenaza.

Habían pasado cuatro meses desde aquella inusual visita. Cuatro pagos puntuales a principios de mes, sin quejarse del aumento mensual en la tarifa. El mismo hombre, las mismas gafas, el mismo perfume y su excesiva confianza en sí mismo. Se sentaba, ponía la pistola sobre la mesa y esperaba a que el director general sacara de la caja fuerte el sobre con el dinero. Con el mutismo de siempre, enfundaba su pistola, tomaba el sobre, y le daba la mano como si de cerrar un trato se tratara.

—Eres un hombre afortunado— le dijo justo al abrir la puerta.

Es lo último que alcanzó a decir, le contaba a su abogado, le clavé el hacha en el cráneo. Me quedé helado. Sin soltar el marco de la puerta, y con la sangre escurriéndole sobre el cuello, desenfundó su pistola. Justo en ese momento se desvaneció. Respiraba aceleradamente, paralizado, atravesándome con la mirada.

—No tenía otra opción, era él o mi familia.

El abogado puso en pausa la grabación.

—Sabes que no tenemos pruebas del chantaje— dijo su abogado,—tampoco de que hayas actuado en legítima defensa. Ante el juez él era un cliente o proveedor al cuál le hacías un pago todos los meses. Incluso el arma estaba en regla y no tiene antecedentes criminales. El hombre está grave, pero por el momento sigue vivo. Los médicos han dicho que de sobrevivir tendrá un daño cerebral irreparable, no podrá moverse y difícilmente podrá recuperar el habla. No tengo idea de por qué te dijo que eras un hombre afortunado, pero no es el caso. Tanto si sobrevive como si muere te esperan al menos diez años de cárcel.

Anuncios

2 respuestas a “Un hombre afortunado.

  1. Solo para darte aviso que tu relato se ha adicionado a la recopilación mensual del taller de Literautas. Por alguna razón el enlace no fue publicado en la entrada, pero sí llegó al correo electrónico. Por el receso del taller, estoy colaborando con el taller. Tu link lo he publicado para que los demás compañeros puedan tener acceso a tu relato.
    Te pido pases de regreso al taller, y te suscribas a la entrada; así el día 18 del mes tendrás acceso al link de la recopilación y podrás leer a otros. Espero que tengas muchas lecturas. Disculpa el mensaje en esta casilla, ya que no encontré otra forma de contacto. ¡Nos leemos!

    Me gusta

  2. Buenas Ricardo,
    Soy dopidop y vengo de Literautas, estoy un par de puestos por encima de ti en la recopilación, por lo que me toca comentarte, si te apetece pasarte a visitarme estaré encantada de recibir algún que otro hachazo 😛
    Vamos al lío:
    Me ha gustado bastante tu relato, es una historia secilla y creíble.
    Creo que tanto el tiempo verbal como el narrador son correctos, y detallas muy bien los personajes. Las escenas se ven claras, y es fácil y ameno de leer. Se empatiza enseguida con el prota, aunque ya desde el principio se sabe que lo que ha hecho no es bueno, engancha el saber cómo y por qué ha terminado en esa situación.
    A la hora de puntuar los diálogos, hay momentos que lo haces con guiones y otras que directamente pones las frases en los mismos párrafos. La verdad es que eso desconcierta a la hora de leer, creo que quedaría mejor unificando la forma de escribirlos.
    Y bueno quitando alguna falta de ortografía que tienen toda la pinta de ser despistes, el relato está bastante bien escrito. En resumen un buen trabajo,
    Sin duda te seguiré leyendo, un abrazo.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s