¿Lincoln?

Damas y caballeros, disculpen la interrupción y el atrevimiento, pero solo vengo a pedir un poco de su bondad, de su empatía para este hombre sin papeles que no tiene qué comer ni dónde dormir. Tengo una familia que mantener, una madre enferma, unos hijos que me no tiene que comer.

La tarde impía

El viento frio movió las cuerdas de la memoria, y como instrumento tocó la música de un recuerdo. Aparecieron los canales, el verde del paisaje huérfano de montañas, las interminables ciclovías y las casas con amplias ventanas donde la gente renunciaba a su privacidad por una bella vista.

04 de agosto de 2019

Tengo más tiempo libre que no siempre aprovecho como debiera o como me gustaría, pero es que disfruto dejarme llevar por el vacío y la nada, dormir hasta que ya no sé de mí, a jugar al muerto.

Entrada sin salida

Sucede que los recuerdos no llegan solos, sino que son traídos por una lectura importante o cualquiera. Para mí son casi siempre las palabras las que despiertan los recuerdos dormidos de la memoria; para otros puede ser que un aroma, una imagen o una canción enciendan una luz en el recuerdo, muestre un momento de... Leer más →

02 de agosto de 2019

Las páginas matutinas parecen la forma de meditación perfecta. Tres páginas donde anotar lo que nos viene a la mente —lo que sea— por las mañanas. Es viernes y no he comenzado esto a la primera hora del día, cuando el despertador suena, antes o después del camión de la basura cada mañana. Me hubiera... Leer más →

Dos lugares

Así que escribir mil palabras era al inicio de una alabanza al amor, el allegro; después se convirtió en un largo constante, hasta que la pieza dejó de tocarse en el silencio de mi habitación. Bello comienzo para la tristeza que me apagaría el deseo de vivir. Placentero comienzo para algo que iba a terminar pese a todo los intentos de darle vida.

03 de agosto de 2019

03 de agosto 2019 Creo que no tiene nada de malo que las «páginas matutinas» no sean siempre tan matutinas. Escribo esto a las 13 horas, y las páginas de ayer fueron escritas después de las cuatro de la tarde. Al final las terminaré llamando «páginas tardías». Hoy me fue imposible escribir al despertarme, pues... Leer más →

Una pasión ya sin nombre

Una pasión ya sin nombre, derrotada, gastada por las lágrimas, las ofensas, la respiración forzada porque el corazón lo pide, a poco de resquebrajarse. Me invade su imagen como nostalgia, su mirada fija en el atardecer, el reflejo rojizo sobre la arena infinita, el reventar de las olas con más fuerza, preparándose para la noche.... Leer más →

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