Un golpe en la cabeza

Pensé en que, como Borges, podría escribir un cuento a partir del golpe que me di en la frente con la esquina de la mesa cuando intentaba atrapar al gato. Gran castigo fue sentir el dolor no previsto, pues como muchos no tengo ojos en la frente. Me dolió, y se me formó un chichón [...]

Diario a la cordura 4

Miércoles No, no te he olvidado. La verdad es que pienso en ti cada día. Te llevo en el pensamiento como lo eternamente irrealizable, como el porvenir que no llegará y que solo lo guardo como un sueño, como una esperanza. No estás aquí, pero en realidad hay una parte de ti que está presente [...]

Diario a la cordura 3

Domingo Como puedes ver no soy el monstruo de hace unos días. Mis intenciones terminan por ser buenas y todavía creo que las pequeñas y buenas acciones pueden cambiar el rumbo de este mundo aparentemente incontrolable. Me gusta pensar que soy honesto, aunque ciertas acciones mías no sean prueba fehaciente de ello, pero la honestidad [...]

Tiempo para todo

Soy de anteayer como todo rumiante que mastica el pasado todo el día. Soy el hombre siempre extranjero que estando lejos de su pueblo encara sus más grandes manías. Soy también el ayer que camina nostalgia, invitándola a pasar todas las noches juntos para dejar de echar en falta la soledad que tanto nos busca. [...]

Escritor sin oficio

Yo no soy ningun escritor pero me dedico a escribir. Nadie me ha dado el título para ejercer este noble e invaluable oficio. Soy un escribidor de pensamientos y diarios, de esos que la gente llama íntimos, aunque en realidad mis ideas y sentimientos son más que nada del ámbito público, pues todos pensamos y [...]

Segundo

Quizá fue mi culpa, la mente anclada a ese puerto del pensamiento donde no podría zarpar durante todo el día. Ya no pensaba en Laura, Carla invadió la isla del recuerdo. Escribía rápido, lo delataba el sonido de cada tecla, tarea sencilla de pasar las ideas a la página, y veía su aparición dentro de [...]

Sonrisas mexicanas

Un día sin escribir se vuelve un día perdido. Ayer el día voló entre una necesidad absoluta de dormir hasta el mediodía, sin esperanzas de hacer con mi día nada que valiese la pena. Me desperté temprano para despertarme tarde. Así fue como respiré el aire de la mañana, tomé cualquier cosa para calmar el [...]