Tengo deseos a muerte de contar lo sucedido porque no tuve que vivir para contarlo. El más allá, ese lugar entre el cielo y el infierno me trajo de vuelta a estas páginas blancas que me interpelan, exigen que cuente la historia de cuando me fue arrebatada la vida. Estoy aquí porque tuve que morir... Leer más →
Lápida
Le he perdido el gusto a las cosas de la vida, a las cosas que la gente, en su gran mayoría, consideran dignas de vivirse. No significa que yo haya perdido el gusto por vivir, sino que encuentro placer tan solo en unas cuantas actividades carentes de significado para los demás. Hoy me siento abatido,... Leer más →
La isla
Lo admito, muchas veces la tarea de escribir se vuelve eso, una tarea, una obligación y eso no provoca verdaderamente placer. Escribir debería provocar un placer desmedido, teclear cada letra debería llevarnos a un paso más cerca de lo sublime, donde todos los sentidos se vuelven uno solo y la muerte deja de importarnos y... Leer más →
A contratiempo
Sé que llegas antes de tiempo, aunque para mí esta hora ya la tenías programada. No sé exactamente qué decirte. Durante años pensé que nunca llegarías. Tu recuerdo me aterraba y prefería guardarte para las noches cuando me sentía desolado, y obtener tu consuelo porque al final a ti siempre te he importado. Quería que... Leer más →
Esteban y el olvido
Unos venían porque los llamaba la vocación, servir a Cristo y a su Iglesia, jóvenes fervientes, dispuestos a seguir el camino de la mano del Señor; los había también motivados por la familia, el tío que fue sacerdote, el primo que estaba por terminar los estudios en el seminario. Lo más numerosos eran aquellos jóvenes perdidos, no muy seguros de lo que querían, pero que los estudios en el seminario significaban el natural paso del hospicio, internado u orfanato.
Solitario
Yo vivo tras bambalinas, en mi trinchera, oculto de toda mirada pero siempre atento a lo que me pasa, a cada movimiento que me rodea y que no es mío. Es porque nunca se me ha dado bien el protagonismo. Soy un apátrida del escenario, la luz de los reflectores me ciega, el enjambre de miradas me congela. No puedo tolerar las multitudes, más voces que la mía o menos silencio que el que me otorga la soledad. Bendigo los días solitarios, el tiempo que corre a mi paso, mi habilidad de tirar las horas por el drenaje sin ningún remordimiento.
Tumba vacía
El cartero ya no pasaba, no en el campo, no tan lejos de la ciudad. Tampoco Clara guardaba esperanzas, se le habían ido como se van los días, los meses, los años. Lo que sí guardaba y cuidaba más que a su ya frágil vida, era la vida de su hijo, el único, ya tan... Leer más →
Memoria y voluntad
Yo no quería venir, a mí me obligaron unos hombres pálidos de rasgos imprecisos y de caras muy largas, de esas que parecen que tocan el suelo, llevadas como una carga insoportable. Me trajeron aquí con artimañas, una estratagema bien hecha, tan buena para engañar tanto a un niño de mediana inteligencia como a un... Leer más →
Uso práctico del tiempo
El hijo de mi madre practicaba, desde muy corta edad, la egolatría como defensa del ser, el menosprecio a la otredad, una leve misantropía que le auspiciaba una fortuita soledad. No lo sabía, pero cada libro leído le otorgaba la experiencia lectora y no menos profunda que la de la vida real, de otras vidas. Comenzó siendo uno solo para multiplicarse, ser uno y ser distintos. Desde esa edad, en que la lectura se volvió su primicia de vida, ya nada humano, insustancial, le pareció digno de interés.
El último viaje
La mitología parece encarnada en la psique humana, reproducida en todos los modelos del mundo occidental y oriental contemporáneo como un eco, un lazo indestructible aunado a la antigüedad. Mitos fundacionales le dan forma a la realidad que se vive, formas deliberadas o no de arte se basan siempre en algo, en un modelo inalterable en su ser pero que cambia de forma o de atavíos.