Así que durante las horas juntos me vuelvo el anfitrión molesto que habla de libros sin que a nadie en la sala le interese lo que digo, les leo textos como tentativa inútil para llamar su atención. Después me sumo en el silencio, en una idea desesperada que dejé a medias durante el mediodía y que desarrollo como paliativo contra mi soledad rodeada de amigos. Vuelvo después, dolor de cabeza que me impide el disfrute, el compartir con el prójimo el tiempo como dadiva de aprecio, porque no hay mejor forma de mostrar a los amigos que se les quiere que con el tiempo que se comparte con ellos.
Esbozo
Escribir el retrato de un amigo, hacer el esbozo de su personalidad con pocas luces y sombras, un hombre simple, de gustos ligeros. Nada profundo le interesa, ve el mundo a través de un velo transparente, sin nada oculto, todo visible en su más natural y nimia forma. Me pregunto si debo dar cuenta de... Leer más →
Palabras de ensueño
Cuán grande es la alegría de ver que la página se llena con palabras amigas. Las hemos elegido. Las hemos puesto una detrás de la otra formando líneas de oraciones que ya no nos pertenecen. Hemos logrado traducirnos. Plasmar lo que llevamos dentro en un lenguaje fiel a los sentimientos y a las ideas. No... Leer más →