Sueños, sueños son

Era un sueño, pero era también parte de la vida: el otro lado, otro tiempo, ajeno a las reglas que modulan los días donde amanece. El poema era perfecto: venido de su voz, escrito en una página, y perdido en algún lugar oscuro de mi memoria. Mientras ella lo recitaba, yo me empeñaba en no olvidarlo, en llevarme del sueño a la vigilia algunos versos: pocas líneas, una o dos palabras

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