Ojos en las paredes

Era de noche cuando la mano tibia y silenciosa de Inés, salida de entre las sábanas, despertó a Gabriel a tientas, tres, cuatro pulsaciones en el hombro, sacándole de un sueño entregado a lo profundo para decirle que un ruido en la cocina la había despertado. —Aquí hay algo que no va bien, te lo... Leer más →

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