Me han vuelto los días soleados, el amor recurrente, la familia acogedora, lo amaneceres de ranas y canales. Un desayuno frugal, el andar en bicicleta por tierras planas, caminar entre el verdor naciente de la primavera. No sentirme como en casa, porque sentirme como en casa denota incomodidad, sino sentirme bienvenido, sosegado, invadido de sentimientos benevolentes.
Lápida
No vas a regresar, no puedes y, más aún, no quieres. Aunque quisieras no podrías porque tu orgullo te lo impediría. ¿Para qué realizar un viaje desde un lugar tan lejano solo para estar conmigo? Eso iría en contra tuya y de quien ahora te impide regresar.