Toda biblioteca es un cartografía personal, y los libros de Kundera forman parte de la isla de mí mismo. La insoportable levedad del ser fue para mí un libro faro, una guía para encontrar y a la vez definir mi identidad. De cierta forma yo sentía que tenía mucho en común con todos los personajes de la novela. Podía sentirme tanto Sabina como Teresa; Tomás, Franz o Simón; incluso la joven de las gruesas gafas que aparece en contadas ocasiones. Yo, a mis 20 años, necesitaba de modelos que reflejasen la pluralidad de lo que significaba ser como yo sentía ser, y en los personajes de Kundera yo encontré el refugio que necesitaba para sentirme parte de un todo
El proceso
A veces escribir o leer en absoluto silencio no es la norma. La idea de que el ruido interrumpe nuestras reflexiones internas puede ser hasta cierto punto cierta, pero la música clásica de fondo, el escribir aislado en mi habitación, me hace transportarme al mejor de los conciertos en un teatro donde la acústica es... Leer más →