Ya somos el olvido que él temía.

¿Por qué no terminar todo de tajo? Tenía que maquinarlo, hilvanar los hilos sueltos de sus ideas, encontrar la forma menos dolorosa. No hoy, tampoco mañana, no ahora que él duerme después del vuelo de once horas. Pero lo tenía claro: aquello debía terminarse. Faltaba tiempo, reflexión, andarse con cuidado, no por las ramas de la conmiseración

Ojos en las paredes

Era de noche cuando la mano tibia y silenciosa de Inés, salida de entre las sábanas, despertó a Gabriel a tientas, tres, cuatro pulsaciones en el hombro, sacándole de un sueño entregado a lo profundo para decirle que un ruido en la cocina la había despertado. —Aquí hay algo que no va bien, te lo... Leer más →

Premoniciones

Silencio, no se lo digas, que no se te ocurra contárselo. Pero he soñado que... Nada, no has soñado nada, eso ha sido la otra vida, y la otra vida no tiene que ejercer su dominio en esta, ¿entiendes? Lo he sentido como real, he llorado, sentido un gran vacío, el peso de la pérdida,... Leer más →

La lluvia, la ausencia

Aprovecho este momento de calma. Este momento justo después de la tormenta que, a minutos de haber comenzado, me obligó a cerrar puertas y ventanas, no sin antes aspirar el fuerte aroma que la lluvia esparce al contacto con las calles. La tormenta, el caos más cercano y menos catastrófico se vuelve un espectáculo apacible... Leer más →

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