Entonces me pasa que yo también quiero darme a la bebida, a las novelas policiacas, a la vida crapulosa, de errante que niega la parte de la realidad que no le interesa y se aboca en cuerpo y en alma a las mentiras de los libros, los suyos y de los demás. Quiero ser el escritor rumiante de otra época, no de la mía, tampoco la decimonónica. Ser escritor a mi manera en el siglo XX se me antoja más fácil, más accesible, como escribir el Quijote es más sencillo en la época de Cervantes, si la memoria no me falla al recordar a Pierre Menard.
El proceso
A veces escribir o leer en absoluto silencio no es la norma. La idea de que el ruido interrumpe nuestras reflexiones internas puede ser hasta cierto punto cierta, pero la música clásica de fondo, el escribir aislado en mi habitación, me hace transportarme al mejor de los conciertos en un teatro donde la acústica es... Leer más →