Eso solo es posible en ciertos animales. Pensé en las peleas de gallos, pero la que yo presenciaba, con inaudita mudez y horror, era de hombres. ¿De dónde nace está escena de delirante muerte? El cuento de Borges se le parece, los enemigos a los que se les concede un duelo justo, degollados de parado y obligados por el odio mutuo a correr hasta el final de la línea, sin saber quién sería el vencedor