Orfandad.

Nos sentamos todos en la misma mesa. Desconcertados por lo que acababa de suceder nuestras miradas solo se entrecruzaban sin mantener contacto visual unos con otros. Es cierto que un sentimiento de tristeza nos invadía de diversas maneras, y las lagrimas escurrieron eventualmente sobre nuestras mejillas. Nuestra madre había muerto y ante esto, siendo hermanos…

La isla.

Lo admito, muchas veces la tarea de escribir se vuelve eso, una tarea, una obligación y eso no provoca verdaderamente placer. Escribir debería provocar un placer desmedido, teclear cada letra debería llevarnos a un paso más cerca del clímax, donde todos los sentidos se vuelven uno solo y la muerte deja de importarnos porque nos…