Para mí, la escritura carece del carácter lúdico que le daba Cortázar. Para mí es casi una vocación de sufrimiento, de pesar por no lograr decir lo que albergaba mi mente. Empiezo con una frase, y a partir de lo que no sé, empiezo a hilvanar los finos hilos de la memoria
Preferiría no hacerlo
¿Quieres ser escritor? Preferiría no hacerlo. Como Bartlebly, o acaso contrario a él, como el hombre rebelde de Camus, me rehúso a dejar de escribir aun a sabiendas de que escribir no tiene sentido como la vida. No habrá un lector que llegue hasta esta línea de esta página fatigada por un obstinado escritor que nada quiere decir
Inevitable saudade
Cargaba con una pena irreversible, la pérdida de un amor prematuro, la idea tan esperanzadora como tardía de recuperarlo a toda cosa, mañana, muy pronto. La luz del caer de la tarde me llevó a confines no deseados de mi memoria, me hundió en un recuerdo doloroso, una calle ya vacía y oscurecida donde pudo haber terminado mi vida. Yo fui otro, fui tantos y no fui quien quise ser