Aquí no pasa nada

Aquí no pasa nada, o es que pasa tanto que el todo es fácil desapercibido. Las grandes ciudades son así, uno se atrinchera en su apartamento y se entrega con gusto al olvido necesario del exterior. Cierro la puerta detrás de mí y enseguida renuncio al mundo y su fatigosa realidad. Apenas entro a casa se me otorga la libertad anhelada, la impunidad que dura pocas horas antes de que el mañana con sus obligaciones me saque de mí mismo.

Blog de WordPress.com.

Subir ↑