La inspiración llega a partir del texto, cuando el placer comienza. Camino por la oscuridad de la noche sin buscar más que palabras en esta eternidad que el tiempo no acecha. Busco la luz que es inspiración eterna para alumbrar el camino en esta noche lúgubre y por mucho incierta. Y es que escribo porque ya no puedo contener lo que mi musa me dicta, y voy hablando solo por los pasillos sin que nadie me oiga. Busco la senda a partir de la palabra, a partir de cada letra que arde como fuego en el desierto de mis ideas resecas. Y es que las he exprimido hasta dejarlas sin vida propia. Ahora forman parte de otra vida que ni siquiera es la mía.
Difícil encontrarte luna llena,
más aun cuando en tu noche llueve,
cuando las gotas me empapan de ti
pero más me alejan.
Aléjate, que mi presencia no es eterna.
Cúlpame después por haberte dejado sola.
Triunfo y alabo esta partida
que aunque no es definitiva
ni ajena al tiempo que me roba la vida
Sí es antípoda y de mi alma se alimenta.
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