Trenes de lecturas

A menos de la mitad de la novela, El otoño del patriarca a una cuarta parte, a quien he dejado dormido sobre su brazo derecho que le sirve de almohada, sus pies planos de sonámbulo, la hernia en el testículo izquierdo y los gallinazos picoteándole la espalda. También he dejado, y de eso ya hace meses, a Castorp haciendo su cura de reposo, sus cavilaciones en aquella viuda o separada mujer, tan enfermo como todos en esa gran residencia en lo alto de la montaña. A Henry James lo dejé en la casa que acaba de comprarse, la casa de sus sueños y sus andanzas en busca de muebles y cuadros para adornarlo, amueblarlo, darle vida como él se le ha dado a tantos de sus personajes.

Sobre la búsqueda

La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera, me llevó al reencuentro conmigo mismo. Después de un periodo donde mis lecturas me conducían a libros y a escritores más complejos; donde mi gusto se veía modificado y a su vez refinado sobre lo que la literatura aspira a ser: un arte por sí misma. Fue... Leer más →

Mínima reflexión sobre Los muros de agua

Los prisioneros fueron llevados en vagones con aroma de agua a las Islas Marías. Revueltas se enfoca en sus miedos, en sus hondos pensamientos, incesantes ante la realidad estremecedora. Gallegos es un asesino, o al menos eso se cuenta, además de mezclar su infernal identidad con la de un periodista. ¿Acaso Revueltas se desdobla en... Leer más →

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