El otro

—¿Algún último consejo antes de irnos? —me pregunta con la esperanza de que los años lo hayan vuelto más sabio. En ese momento desaparecí, lo dejé solo para que siguiera su vida. Mi propia vida no va tan bien para poder jugar al consejero. Él sabe lo que tiene que hacer, lo hará o lo dejará de hacer todas formas. Se equivocará tantas veces, y espero que cometa los mismos errores para que yo no desaparezca

El olvido de escribir

Dos autores distantes y con sendos libros a la mano coinciden en la importancia del olvido. El primero, Pessoa, habla de la literatura como un arte para desprenderse de sí mismo, olvidarse, distraerse con la tan falsa como verdadera sensación de sentirse otros, pensar en otras mentes. La literatura entonces es un dulce enajenamiento, un viaje como el que se hace cuando se sueña, la elevación del ser más allá de sí mismo: ser otredad. El segundo, Cesar Aira, está conforme con el olvido, despertarse seguro de haber soñado, como sensación física, pero con un gran hueco en la memoria.

Lúcida ceguera

Cuando era niño, mamá tuvo que someterse a una cirugía ocular para curar su glaucoma, enfermedad que a su vez sufría mi padre, a quien meses antes también hubo que realizarle la misma operación. La palabra glaucoma hacía eco constante en la casa. Aprendí que era una enfermedad que aumentaba la presión dentro del ojo... Leer más →

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