Vidas que se parecen

La historia se me fue de las manos. Hablaba de vidas similares, de niños huérfanos, y la historia de mi abuela se abrió paso con su desgracia nunca compartida. Yo, tan solo testigo semanal de su sufrimiento. Si tan solo mi abuela hubiese escrito, contado su juventud, su vida adulta en cartas… Pero esta familia no deja nada para la posteridad, sino el caprichoso y cambiante recuerdo. Quizá por eso escribo: para que en esta familia alguien rompa el silencio que los unió.

Malogrado

Un estallido estertóreo acalla con el ruido de las copas, de bocas que mastican; el aplauso de los presentes por la culminación del relato no llega, el triunfo del cazador se repite pero en el entorno doméstico: las cortinas se tiñen de un rojo carmesí, un niño de ocho años —los otros dos dormían— no llora, no grita, no se mueve, su madre en lugar de un rostro tiene un hoyo negro en la cara que sangra, mancha de blanco el sillón con chorros de sangre del exacto color del vino de la copa que su mano inerte todavía sostiene.

Recuerdo del recuerdo.

Mi abuelo murió en sueños, en la tierna infancia de uno de sus nietos. La imagen de un hombre alto, delgado, de cabello blanco con una tos que hacía temblar la habitación y su cansado pecho me llega como una idea. Recuerdo del recuerdo. El padre de mi madre murió antes de que pudiese conocerle.... Leer más →

Orfandad

Nos sentamos todos en la misma mesa. Desconcertados por lo que acababa de suceder nuestras miradas solo se entrecruzaban sin poder mirarnos a los ojos. Es cierto que un sentimiento de tristeza nos invadía de diversas maneras, y las lagrimas escurrieron al poco tiempo sobre nuestras mejillas como prueba. Mamá había muerto y, ante esto,... Leer más →

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