Una promesa sin garantía

El vértigo no es el miedo al vacío sino el deseo de caer, que esa caída no se termine, que el vacío sea la caída incesante y no el final. He aceptado mi eterno retorno, la vida con sus virtudes y sus ofensas; sus recompensas y sus golpes. Si volviera a nacer tomaría las mismas decisiones para que me llevasen a la misma calle, a la misma noche de todos los tiempos

Desmemoria

Hoy, además de ser lector, he podido ser escritor. Nadie puede arrebatarme este triunfo, esto formará parte de la infinita corrección de mi vida, de la retrospección, de un pasado que por escribirse se vuelve olvido. De esto no me voy a acordar en una semana, esto pasará como la lluvia, como el atardecer, como la música de piano de fondo. Guardo aquí lo que mi memoria se dispone a borrar

Se busca escritor

Pasajes de nada, de recuerdos, de ideas varias, que se acumulan sin tener un fin. Al menos no carecen de significado. Las páginas están llenas de mí en esta atmosfera del hogar displicente con la música clásica de fondo y el café de compañía unas veces, de accesorio otras tantas. Mentiría si dijera que necesito de cierta atmosfera para escribir. No siempre me hace falta el café o la música, pero de lo que sí requiero es del silencio cuando mi concentración es débil o del bullicio cuando las palabras me hablan con más fuerza, estridentes.

La palabra del mudo

Y entonces empiezo a dictarme palabras al azar que forman grandes frases. Citas que alguien más anota por mí y se vuelven famosas. De esas que dicen que hoy no se ha escrito nada y que mañana será más de lo mismo porque quien escribe es un ya es menos, que se ha quedado muerto o se ha quedado mudo.

La palabra

De palabras es el caminar tambaleante hacia al baño, la sed que se instala la garganta al despertar, el frío del agua que baja y que pone en funcionamiento la máquina de la vida. Palabras los números, los cientos de palabras que tienden a la sencilla multiplicación, proliferación de caracteres, de símbolos cargados de significados luminosos.

Dos lugares

Así que escribir mil palabras era al inicio de una alabanza al amor, el allegro; después se convirtió en un largo constante, hasta que la pieza dejó de tocarse en el silencio de mi habitación. Bello comienzo para la tristeza que me apagaría el deseo de vivir. Placentero comienzo para algo que iba a terminar pese a todo los intentos de darle vida.

Palabras de ensueño

Cuán grande es la alegría de ver que la página se llena con palabras amigas. Las hemos elegido. Las hemos puesto una detrás de la otra formando líneas de oraciones que ya no nos pertenecen. Hemos logrado traducirnos. Plasmar lo que llevamos dentro en un lenguaje fiel a los sentimientos y a las ideas. No... Leer más →

Recuerdo del recuerdo.

Mi abuelo murió en sueños, en la tierna infancia de uno de sus nietos. La imagen de un hombre alto, delgado, de cabello blanco con una tos que hacía temblar la habitación y su cansado pecho me llega como una idea. Recuerdo del recuerdo. El padre de mi madre murió antes de que pudiese conocerle.... Leer más →

La noche.

La noche en Lyon no es una noche cualquiera. No pasa lo mismo que en aquellos lugares donde la oscuridad absorbe todo a su paso con la puesta de sol. Aquí la noche, cuando el sol se oculta, hace nacer mil luces que mantienen la ciudad despierta, con vida, aunque la mayor parte de los... Leer más →

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