Cuando una vida no basta.

El miedo a la muerte se hace más grande cuando los sueños se cumplen, cuando nos sentimos en casa, cuando encontramos el amor de nuestra vida. Tenemos miedo a la muerte cuando creemos que lo tenemos todo, cuando nos sentimos en la gloria y no existe cielo o infierno que se le compare. ¿Teníamos miedo de nacer antes de estar vivos? La realización nunca llega a tiempo. Nunca vamos a estar satisfechos. Siempre queremos un poco más. No queremos un último suspiro, tampoco un último beso, un último sueño. Queremos vivir por siempre, pero ¿hasta cuándo? ¿cuándo es suficiente? ¿Cuándo la vida basta? Tengo la ferviente creencia, sin ser absolutamente creyente, que una vida es poca vida.

Deja un comentario

Blog de WordPress.com.

Subir ↑