Y hoy, con la perspectiva de un día de ausencia, con la distancia, ahora virtual, que ha interpuesto entre los dos, siento una rotura leve en el corazón, acaso remendada por la sensación de alivio que da la ausencia de compromisos —sobre todo ese tener que dar tiempo para que todo funcionase, estar disponible, responder a los mensajes y las llamadas para mantener a flote la balsa de nuestro amor de juguete
Un cuaderno
D. me miró a los ojos luego de mi beso de adelantada despedida. Sacó de su bolso un cuaderno de cuero, dentro una carta que leí al instante, una declaración de amor sin fronteras, un amor de puentes colgantes entre países, su infinita confianza en mí para que agotara las páginas de ese cuaderno, para que cumpliese mi inseguro propósito de ser escritor, ella como mi primera lectora. No lloré porque no era momento de llorar, porque nos íbamos a volver a ver, porque no era exagerado decir que la pasión iba a prevalecer, que la renovaríamos con el fuego encendido de tanta ausencia
Variaciones
No es un día como ayer, él lo siente como si una fiera lo esperase detrás de la puerta, lista para darle una mordida de sorpresa, de regreso a la vida común. Hay algo en el ambiente que acecha como el deseo por cumplirse del niño que cree en los milagros. En el apartamento se respira el mismo aire, el entorno no ha cambiado, no se ha molestado en gastar en adornos superfluos, en un árbol de navidad con sus esferas y sus luces. Aquí no se festeja la Navidad, dirán los que se asomen a la sala, aquí se respira la desolación de un hombre cansado, ocupado en otros menesteres más urgentes que la fiesta de esta noche
El desasosiego de no saber
Debe ser a cierta edad en la vida, cuando se ha vivido la pasión del amor, en su pico más alto y en su decadencia, cuando el no saberse correspondido, en lugar de ser un agravio resulta un alivio. Saber que lo que se siente no es recíproco deshace todas las inquietudes, desvanece todas las ficciones que no son más que esperanzas infundadas. No resulta doloroso saberlo, pues amar así, con tantas dudas y sobrentendidos resulta agotador, y lo que fatiga resulta indeseable
Unas por otras
Andar detrás de las faldas de una mujer, Rubén, así se llama, decía la madre y luego se arrepentía al ver los ojos apagados de su hijo, no quise decir eso, pero eso ya es obsesión, esa mujer te ha arruinado la vida y él no digas eso, mamá, Silvia es como es, no es... Leer más →
Diario a la cordura 4
Miércoles No, no te he olvidado. La verdad es que pienso en ti cada día. Te llevo en el pensamiento como lo eternamente irrealizable, como el porvenir que no llegará y que solo lo guardo como un sueño, como una esperanza. No estás aquí, pero en realidad hay una parte de ti que está presente... Leer más →
Ya no la tengo
Ya no la tengo, ya no está, y con su partida una parte de mí ha muerto. Ella no era para mí, los sueños me lo decían y yo no quería escuchar su sabia voz. El amor desaforado se nos quedó colgado en los helechos, en ese bosque que una vez fue nuestro y que... Leer más →