He de salir airoso de los embates de la vida al saber que he cosechado, en las profundidades de mí mismo, memorias que nadie puede robarme. Nadie puede acceder —salvo la enfermedad del olvido— y quitarme lo que es sólo mío. No me pueden mutilar el pensamiento, tampoco intervenir lo vivido, tampoco todo lo que no he perdido porque ha pasado. ¿He salido entonces indemne de otro año? Mi cumpleaños me sabe agridulce, un andar sobre la tristeza con destellos en el horizonte. Me conformo, que es lo mismo que alegrarse, con lo que he conseguido. Si bien rozo la miseria, la he evadido. Como decía mi padre, hay que agradecer por tener un techo, una comida, trabajo y salud; sobre todo esta última, que sin salud no se puede hacer nada.
Fatigar los días
Papá se transformaba al beber, si bebe todavía, lo hace. Primero la euforia, pletórico de vida, diciendo sí a todo, mi aventurado padre, luego la agresividad, el insulto fácil contra su mujer y sus hijos, finalmente el derrumbe: un hombre arrepentido, hambriento de cariño, deseando morir. Yo lo escuchaba, incapaz de consolarlo, porque no podía fungir como el padre de mi padre.
No tengo certezas
Qué puede nacer de mí, de mi vida pública, privada y secreta. Qué puedo extraer de mi mundo literario. Qué puedo obtener de esta soledad omnipresente que no me ha permitido conocer ningún compañero de oficio. Los escritores que no se encuentran en todas partes porque cuando no vivimos entre las sombras lo hacemos entre cuatro paredes. Unos temerosos del mundo que los rodea y otros ávidos por experimentar la vida al límite.
La tarde impía
El viento frio movió las cuerdas de la memoria, y como instrumento tocó la música de un recuerdo. Aparecieron los canales, el verde del paisaje huérfano de montañas, las interminables ciclovías y las casas con amplias ventanas donde la gente renunciaba a su privacidad por una bella vista.
Tiempo para todo
Soy de anteayer como todo rumiante que mastica el pasado todo el día. Soy el hombre siempre extranjero que estando lejos de su pueblo encara sus más grandes manías. Soy también el ayer que camina nostalgia, invitándola a pasar todas las noches juntos para dejar de echar en falta la soledad que tanto nos busca.... Leer más →
24 de mayo.
Veo de qué manera le has tomado cariño a ese micro universo que a cada día es testigo de tus noches y tus días. Además, se vuelve el confidente de tus pensamientos, tus palabras y tus sueños. También es un lugar para estar triste, alegre o contigo misma. Al final le damos un valor sentimental... Leer más →
El olvido
https://youtu.be/gArIvTJdrEc?t=16 Hace mucho que no hablo contigo. Hace tanto que no te escribo, y no es que sea tanto el tiempo cuando en realidad sólo han pasado unos cuantos días. Sin embargo, tampoco es poco. Sabemos que el tiempo trae consigo el olvido, que la frecuencia con la que nos dábamos el uno al otro... Leer más →