Hace mucho que no hablo contigo. Hace tanto que no te escribo, y no es que sea tanto el tiempo cuando en realidad solo han pasado unos cuantos días, sin embargo, tampoco es poco. Sabemos que el tiempo trae consigo el olvido, y la frecuencia con la que nos dábamos el uno al otro se ha reducido considerablemente. Creíamos conocernos en demasía, pero nos convertimos en dos extraños del presente y del futuro. Nos conocemos en tiempo pasado, nos conocimos. Sin apenas darnos cuenta vivíamos de nostalgia. No teníamos nuevos recuerdos de nosotros juntos, ya que nos quedamos en el pasado y cada día conmemorábamos lo que ya no pudimos revivir.

Me doliste y me doliste cada vez menos, hasta ese momento en que el dolor se transforma en recuerdo que no se siente. Quizás guardo nostalgia de ti, pero la idea de volver a verte es cada día menos constante, imposible. Es simple: ya no te conozco. Fuiste tú quien decidió irse, o quizás yo desde antes lo deseaba. No puedo recuperarte, porque el tiempo ya nos volvió invisibles. La felicidad, ese sentimiento que si es siempre constante se vuelve un fastidio, volverás a sentirla. Te enamorarás nuevamente, porque esa flama nunca se extingue. Y olvidaremos, pues vivimos de lo que no pudimos tener.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s