Flujo temporal

El presente no existe, es tan solo un poco de porvenir y de pasado que confluyen. Tres presentes, el presente actual, este que se aleja mientras escribo; el presente del pasado, el que pertenece a la memoria, el de los recuerdos y el presente del porvenir, una mezcla de temores y esperanzas. Nueva contradicción, sólo hay presente, el presente dividido en tres. Soy el hombre varado en el río del tiempo, siento sus aguas que corren sobre mi cuerpo, aguas que vienen desde la eternidad y que avanzan hacia el porvenir o viceversa.

El hombre, el hijo

El hombre en el espejo se parece cada vez más a su padre, su rostro es el de su progenitor. No hace falta matar al padre, el hijo se convierte en él, el padre muere como consecuencia irremediable del tiempo y el hijo lo reemplaza. ¿Acaso el padre del hombre ve asimismo a su padre... Leer más →

Amanecer violeta

Amanecer violeta. Frio que ya no se siente: el viejo radiador ha hecho su trabajo. Se me ha ido la noche entre mis tres páginas y la alabanza a la vida. Sigo vivo, —escribía— tratando de descifrar los preceptos del azar, por qué ella y no yo, por qué tantos otros y no yo. Uno... Leer más →

07 de agosto de 2019

No se puede vivir así, permitiendo que la otredad se apodere de nosotros, y que poco a poco renunciemos a la vida propia que tantos años nos ha costado obtener.

04 de agosto de 2019

Tengo más tiempo libre que no siempre aprovecho como debiera o como me gustaría, pero es que disfruto dejarme llevar por el vacío y la nada, dormir hasta que ya no sé de mí, a jugar al muerto.

02 de agosto de 2019

Las páginas matutinas parecen la forma de meditación perfecta. Tres páginas donde anotar lo que nos viene a la mente —lo que sea— por las mañanas. Es viernes y no he comenzado esto a la primera hora del día, cuando el despertador suena, antes o después del camión de la basura cada mañana. Me hubiera... Leer más →

Ya somos el olvido

Ya somos el olvido que seremos, las cenizas de un fuego lento, morirse cada día de a poco para poder vivir. La vida como desgaste, como muerte pequeña. Morir de a poco para no morirse al instante. Conservar la vida para los años que vienen. Ser cuerpo y no ser mente. La vida sin conciencia... Leer más →

Diario a la cordura 3

Domingo Como puedes ver no soy el monstruo de hace unos días. Mis intenciones terminan por ser buenas y todavía creo que las pequeñas y buenas acciones pueden cambiar el rumbo de este mundo aparentemente incontrolable. Me gusta pensar que soy honesto, aunque ciertas acciones mías no sean prueba fehaciente de ello, pero la honestidad... Leer más →

Diario a la cordura 2

Lunes Hoy me ha dado por sentirme tu captor. Esa deliciosa sensación psicópata de ser dueño de tu vida y de tu muerte, de ver que no hablas no porque no quieres, sino porque te he amordazado y me regocijo con tu silencio. A esto yo le llamaría ser dios, ser dueño de ti y... Leer más →

Diario a la cordura 1

Jueves Creo que he encontrado una forma de escribirle a mis fantasmas. Mantener un diálogo continuo y sin respuesta con las mujeres que se han convertido en solo recuerdos. Sí, yo sé que no debería hablarte de las otras, que eres y serás solo tú el primer y último amor de mi vida. Debo decirte... Leer más →

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