Ya no he de suponerlo: eres real porque ahora te escribo. Lo real irrumpió como lo mágico en mi vida calma, de lento andar, y de golpe me supe preso de las circunstancias y de las probabilidades. El viaje salió bien, la conversación aceleró el paso del tiempo y, días después de lo que había pensado que era una despedida para siempre, volviste intempestiva como yo ahora escribo. Esta carta tiene mucho de palabras al vuelo y otro tanto de deseo de volverse texto
Leer mucho, escribir mucho y publicar muy poco
Hablando de Borges, recuerdo que él seguía el consejo que le había dado su padre: «Leer mucho, escribir mucho y publicar muy poco». Escribir cuando la necesidad orille al escritor a escribir, y qué mejor cuando esa necesidad nunca cesa. Esto de escribir es una condena, sí, pero una condena gozosa, una forma de afrenta. Pavese decía: «La Literatura es mi venganza contra las ofensas de la vida». Así que no nos queda más que aceptar esto también como una bendición maldita
Abrazarme a tu abrazo
Siempre celebré tu facilidad para evadirte del mundo que no te interesaba, reinventarlo y, cuando la noche y el clamor callado de la vida te daban tregua, te entregabas al devaneo de las ensoñaciones, repasabas el día y borrabas lo que no había valido la pena, reescribías tu propia historia, hacías retoques aquí y allá en las imágenes de tu memoria
Cartas y despedidas
Sus líneas carecían de confianza, se percibía el miedo a equivocarse, no estar a la altura —si así se puede decir— de lo que yo escribo. Parece que en el amor existe la competencia, la rivalidad decorosa entre los amantes por estar siempre a la altura del otro. Sus palabras dudaban de que no resultasen suficientes, me decía que mi voz se parecía a la de otro hombre, con nombre y apellido, y enseguida la describía como calma, educada, grave
Tú
Cuando la acogedora llama del deseo y del amor invade mi subconsciente, personifico -unas veces consciente y otras inconscientemente- a toda entrañable mujer con tu imagen.
Luna
Hablando de ti me pongo a pensar en que hace días no veo la luna. La bola grande y redonda que adorna el cielo con una luz que no le pertenece. Qué regalo más grande el saber que hay luz en la oscuridad. Tu carta se me había anunciado en sueños, y de no haberla... Leer más →
16 de mayo.
Es maravilloso entrever que tu voz me llega a través de tus palabras. Lo que en su inicio era una simple página en blanco en la pantalla de un ordenador se transforma en emociones y recuerdos. Tu carta me llega desde lo más profundo de ti, y me envuelve con el fino y embriagante aroma... Leer más →
8 de mayo.
Pienso en el pasado como ese entorno privilegiado donde no se me permitió vivir. Ese lugar donde el pasar de tiempo estaba acompasado con ir y venir de gente sin teléfonos celulares ni internet. Una época donde tenían que pasar días, semanas e incluso meses para recibir noticias de una persona que se encontraba lejos... Leer más →