Ya no me reconozco, pero si es lo normal, me dice la voz lógica que llevo dentro, el tiempo influye, el tiempo moja con sus aguas de desgaste. Lo sé, tan solo quería dar pie al texto, comenzar a subir los peldaños de la escritura, llegar a la cima, o tocar el fondo. Ya no me reconozco en los pasos promisorios del joven obnubilado por un futuro esperanzador. No me preocupaba por lo que quería hacer, como hoy, ayer no tenía nada claro.
La literatura será mi venganza
Estoy condenado a la inmovilidad, a la espera de la menos llevadera de las desgracias, el viento que quema y el sol que no arde. Mi destino, si acaso lo azaroso permite pensar en una vida prescrita, está maldito, abocado a la miseria como forma reiterativa de la desgracia, y después la prueba final, la verdadera renuncia a toda esta vida que me he inventado, adiós a los libros, a este apartamento de exaltada vejez; la despedida funesta, adiós a la libertad que creí cosechada y que entonces, cuando todo termine, estará plagada de lo irrealizable.
El niño y el hermano
No parece una historia digna de contarse, no porque fuese una infancia un tanto desgraciada sino porque los involucrados, personajes ya sin rostro, adolecen de dignidad. El niño pudo haber sido lo que él se propusiera, un músico remarcable, un científico, un pintor, un intelectual de su tiempo, glorioso el destino, hombre de leyes o... Leer más →
Entrada sin salida
Sucede que los recuerdos no llegan solos, sino que son traídos por una lectura importante o cualquiera. Para mí son casi siempre las palabras las que despiertan los recuerdos dormidos de la memoria; para otros puede ser que un aroma, una imagen o una canción enciendan una luz en el recuerdo, muestre un momento de... Leer más →
Un hombre afortunado.
Llevaba un hacha en la mano, vestía el uniforme de trabajo de todos los días, pantalones de mezclilla, zapatos negros y una camisa con el logo de la empresa estampado en el bolsillo de enfrente junto a su nombre y su puesto de “Director General”. Se había despertado a la misma hora de siempre, con... Leer más →
Lúcida ceguera
Cuando era niño, mamá tuvo que someterse a una cirugía ocular para curar su glaucoma, enfermedad que a su vez sufría mi padre, a quien meses antes también hubo que realizarle la misma operación. La palabra glaucoma hacía eco constante en la casa. Aprendí que era una enfermedad que aumentaba la presión dentro del ojo... Leer más →
26 de junio.
Tu respuesta me llega de sorpresa, pues después de semanas de silencio por fin regresas y me alegra que sigas teniendo la misma voz, pero con distintas experiencias. Qué gusto que hayas podido responderme, dedicando cada letra a un mismo pensamiento. El placer que provoca leerte da muestra del tiempo que te has tomado para... Leer más →
Girasoles.
Los recuerdos de aquella época son una mezcla confusa de alegría y dolor, un extraño deseo de morir sin sufrimiento, de nunca de vivir en agonía. En ausencia de mi familia, no sé si mis padres vivan todavía, o si mi esposa se ha cansado de esperarme. Una joven enfermera, llamada Rosario, me ha dicho... Leer más →
24 de mayo.
Veo de qué manera le has tomado cariño a ese micro universo que a cada día es testigo de tus noches y tus días. Además, se vuelve el confidente de tus pensamientos, tus palabras y tus sueños. También es un lugar para estar triste, alegre o contigo misma. Al final le damos un valor sentimental... Leer más →
Ahora recuerdo.
Me vi en el reflejo del espejo de mi niñez: un video del niño que fui -o soy- hace más de veinte años. No tengo idea precisa de la fecha, pero ese es mi cálculo. Me veo perdido en una multitud que es mi familia Mi memoria no guarda ningún recuerdo de ese momento, las... Leer más →