Era un sueño, pero era también parte de la vida: el otro lado, otro tiempo, ajeno a las reglas que modulan los días donde amanece. El poema era perfecto: venido de su voz, escrito en una página, y perdido en algún lugar oscuro de mi memoria. Mientras ella lo recitaba, yo me empeñaba en no olvidarlo, en llevarme del sueño a la vigilia algunos versos: pocas líneas, una o dos palabras
Ya somos el olvido
Ya somos el olvido que seremos, las cenizas de un fuego lento, morirse cada día de a poco para poder vivir. La vida como desgaste, como muerte pequeña. Morir de a poco para no morirse al instante. Conservar la vida para los años que vienen. Ser cuerpo y no ser mente. La vida sin conciencia... Leer más →
Luna
Hablando de ti me pongo a pensar en que hace días no veo la luna. La bola grande y redonda que adorna el cielo con una luz que no le pertenece. Qué regalo más grande el saber que hay luz en la oscuridad. Tu carta se me había anunciado en sueños, y de no haberla... Leer más →
Condena
Miserables los que huyen aquellos que temen a la vida que desde su nacimiento la miran con despecho. Ellos, que se esconden detrás de los escombros de la soledad miran cómo la vida pasa entre las sombras de sus miedos y mueren solos. Todo comienza por azar, aunque los ingenuos piensen que todo tiene sentido,... Leer más →
Ya no la tengo
Ya no la tengo, ya no está, y con su partida una parte de mí ha muerto. Ella no era para mí, los sueños me lo decían y yo no quería escuchar su sabia voz. El amor desaforado se nos quedó colgado en los helechos, en ese bosque que una vez fue nuestro y que... Leer más →
La noche.
La noche en Lyon no es una noche cualquiera. No pasa lo mismo que en aquellos lugares donde la oscuridad absorbe todo a su paso con la puesta de sol. Aquí la noche, cuando el sol se oculta, hace nacer mil luces que mantienen la ciudad despierta, con vida, aunque la mayor parte de los... Leer más →