Entre el vaivén de Laura, la mano de Gloria y el ritmo de la música, Ronald imagina una vida distinta. Pero al amanecer, la honestidad llega tarde.
El misántropo con máscara
Una confesión sobre la misantropía, la máscara social y la escritura como refugio: entre la necesidad de aislamiento y la amistad silenciosa de los libros.
La historia familiar no contada
Una reflexión sobre el silencio heredado, la fragilidad de la memoria familiar y la escritura como única defensa frente al olvido.
Las nubes amenazan con inminente lluvia
Entre la lluvia y la página, escribir se convierte en una carrera contra el tiempo: una forma de salvar del olvido los instantes, los amores pasados y la incertidumbre de llegar a ser escritor.
Fatigar una página más
Entre el recuerdo de una madre frente a la máquina de coser, la lluvia y los libros, escribir se vuelve una forma de recuperar el tiempo y fatigar una página más.
Recuperar el tiempo perdido para malgastarlo
Una tarde de cansancio y espera abre una reflexión sobre el tiempo perdido, el deseo de escribir y nuestra obstinación por aplazar la vida.
Libros mis maestros
Como tal, yo no tengo una máquina de escribir sino una computadora —ordenador, le llaman de este lado— a la que le he tomado cariño. La primera. Teclas que se desgastan poco a poco; lento a veces, rápido cuando quiere, menos ruidoso que el golpeteo de una máquina de escribir. Épocas distintas. Y no por... Leer más →
El cuaderno y el rostro
He agotado las páginas de mi cuaderno. Mi diario se ha cerrado: ha llegado al final de sus días, no así los míos. Un cuaderno sin más páginas ofrece el sosiego de haber dejado testimonio de lo vivido o lo pensado, pero también ofrece el porvenir: ese gozoso volver a comenzar con un cuaderno cuyas páginas se presentan indemnes, como el mañana que no puedo calcular
Ser otro
Ya somos el olvido que seremos: las cenizas de un fuego lento, el morirse cada día de a poco para poder vivir. La vida como desgaste, como muerte pequeña. Morir lentamente para no morirse al instante. Conservar la vida para los años que vienen. Ser cuerpo y no ser mente. La vida sin conciencia no... Leer más →
La música que escribe
Estas palabras no son dictadas por una musa. Vaya, ni siquiera parecen dictadas por mí. Es la música de fondo la que escribe. Mis manos se han vuelto notas sobre la partitura de esta hoja blanca. Yo me he vuelto instrumento e interpreto aquí otra de mis conocidas melodías