La historia familiar no contada

Producto del azar, soy el resultado de un encuentro fortuito entre dos personas, al igual que mi padre y mi madre. Dos personas que se unen para formar una familia, o no.

Quizás la abuela de mi abuela fue violada y abandonada. Historias de violencia, de desamparo. Sería ingenuo pensar que la vida de mis antepasados fue siempre alegre, que estuvo llena de momentos felices. Debió de haber pocos.

La historia familiar se ha perdido, como si empezara ahora conmigo: con lo poco que sé de mis padres y con la ausencia de historias sobre mis abuelos. Si ellos hubiesen dejado algo escrito, aunque solo fueran algunas páginas con sus temores o sus deseos.

Nadie en mi familia, que yo sepa, ha llevado un diario. Por eso la historia se pierde y los que estuvieron antes desaparecen. Nuestra historia familiar es pobre. Si yo no la escribo, se perderá en el olvido, junto con las tumbas y los huesos de mis padres cuando mueran.

El olvido que seremos si nadie se interesa en dejar algo que perdure más que las palabras que se lleva el viento. Nadie escribe, nadie lee, todo está perdido.

¿Qué fue de los sueños y las aspiraciones de mis abuelos, del camino que recorrieron? Conozco muy poco a mis padres y sé que ellos conocieron todavía menos a los suyos. Les queda el recuerdo de algún rostro, uno que otro comentario: maestros con el ejemplo, nunca con la palabra.

Una tradición oral que la familia y su débil memoria tienden a olvidar o deformar. La costumbre de no contar mucho —o no contar nada—, transmitida de generación en generación. Padres y madres que hablan poco, que ocultan lo que sienten, lo que sufren.

Mejor callar y dejar que se forme una nube que proteja a los hijos de la crueldad de esta vida llena de maldad y de pecado.

Les faltó amor por las palabras, saber cómo decir lo que sentían. Palabras para expresar lo que pensaban. La identidad que se construye con el lenguaje. La vida breve, sin reflexión.

Ni siquiera mis sobrinos podrán conocer a sus padres, porque están hechos del mismo silencio.


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